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El doctor Garcés


En una población de Santiago
vivía un niño muy triste
pues no conoció a sus padres
y la señora que lo cuidaba
mucho lo maltrataba.

Cuando ese niño creció
en un colegio se matriculó
y con mucho entusiasmo
a los estudios se dedicó.

Cuando al colegio se dirigía
siempre a una abuelita veía
que caminaba muy lento y
cruzar la calle era un tormento.

Cuando el niño la vio
sonriéndole se le acercó
tomándola del brazo
tranquilamente cruzó.

La abuelita muy agradecida
su nombre le preguntó
Me llamo Juan Garcés
Para servirle a usted.

La señora le dijo a Juanito
Si podría hacerle las compras
Que ella hacía a diario
-"Yo te pagaré un buen salario".

Desde ese día a Juanito
La vida le cambió
Porque encontró
A la madre que no conoció.

Desde entonces cada día
Juanito muy feliz estaba
El dinero que ganaba
En el banco lo depositaba.

Juanito se presentaba cada día
En la casa de la abuela
Para ayudarla con mucho cariño
En todo lo que la abuela le pedía.

La abuela estaba contenta
Con Juanito se encariñó
Y a sus amigas les decía
Este es el hijo que Dios me mandó.

La abuela lo aconsejaba
Que no tomara alcohol
Mucho menos que se drogara
Porque esos vicios llevan a la perdición.

-"Abuela, no se preocupe
Que yo quiero ser doctor
Para que a mucha gente
Poder aliviarle el dolor".

Una tarde cuando llegó
A cumplir con su labor
Encontró a la abuela en cama
Pensó que dormía, tenía los ojos cerrados.

Al poco rato le llamó la atención
Un sobre en sus manos sostenía.
Lo tomó con mucha cautela
Porque en él su nombre aparecía.

La abuela le decía, "hijo mío,
El Señor me llama, que llegó mi hora
En este sobre te dejo estipulado
Que todos los bienes que tengo te sean entregados".

Juanito se desesperó
Sobre su cadáver lloraba
Repitiendo una y otra vez
Que se fue lo que más amaba.

Así pasaron los años
Juanito de médico se tituló
Fue a agradecerle a la tumba
Por lo mucho que le ayudó.

Ahora ya nadie lo llama Juanito
Todo el mundo lo conoce
Por el gran cirujano
Doctor Juan Garcés.
(2012)

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