Este era un lorito
que de su nido cayó
que de su nido cayó
y como era tan chiquitito
una gallina se compadeció
y junto a tus pollitos, bajo sus
alas lo cobijó.
Y cuando amaneció, la gallina se
levantó,
salieron todos corriendo,
agitando sus alitas,
piaban y piaban muy contentos
porque llegaba su alimento.
El lorito se quedó mirando
porque no podía caminar
y la gallina le dijo:
- “hijo, te voy a llevar”
Los pollitos crecían
y su plumaje cambiaban
en cambio el lorito
siempre verde estaba.
Cuando el lorito creció y pudo
volar
emprendió el vuelo para
averiguar
por qué él era tan diferente
y muy pronto encontró a unos
parientes.
Pronto el lorito volvió
a ver a su madre,
la encontró echada en un rincón
y plumas por todos lados a
montones.
Muy curioso preguntó: “¿qué
pasó?”
la galllina muy triste le
contestó
esa mujer que los alimentaba
a todos se los comió.
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